Te siento lejos y cerca,
cuando te busco sin mirar.
¿Acaso se esconde la sombra,
como juego de escondite,
para reconocer tus pisadas?
Son pocos segundos,
pues se empapan del mar
que las borra en su vaivén...
Alerta de corazón y
tranquilidad de esperanza,
al saber que sobra tiempo
para descubrirte...
Me basta con creer,
que en la inmensidad de la arena
mi corazón me dirá donde buscarte...
pues sólo uno es el tesoro premiado,
y sólo uno podrá ser mio...
el destino caprichoso me dirá cuando...
mientras te busco sin mirar...
Dedicado a mi princesa...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Eres todo corazón.
ResponderEliminarme encanta... y quiero uno tambien dedicado... un besito
ResponderEliminarEs precioso Iria, me he emocionado al leerlo , un besito
ResponderEliminar